El vehículo necesita la aportación de una cantidad de carburante en función de su régimen de trabajo. La centralita lo que hace es suplementar la cantidad de combustible necesaria en cada fase con el fin de conseguir la optimización de su funcionamiento. Para ello se establecen unos parámetros de alimentación en función de las siguientes variables.

Señal de encendido, conexión de centralita.

Pedal del acelerador: (Nos mide las intenciones del conductor y por lo tanto limita el combustible con el fin de no perjudicar el freno motor y controlar el consumo).

Medición de masas de aire: (en función del aire de la cámara de combustión podremos añadir más o menos combustible). Nos controla la emisión de humos y el rendimiento de la combustión.

Temperatura del líquido refrigerante: (Establece unos parámetros de seguridad con el fin de no hacer funcionar la centralita hasta que un mínimo de temperatura se haya alcanzado en el motor y por lo tanto en el carburante, aceite, y sus elementos en contacto con los mismos).

Revoluciones del motor: Complementaria de las masas de aire y acelerador y por lo tanto tercer factor de optimización.





1. Trabaja en toda la cartografía de inyección por lo tanto añade la cantidad de combustible justa en cada punto de una forma independiente en función de los parámetros medidos de control de inyección.

2. Trabaja con valores digitales y por tanto con gran repetibilidad y sin estar influenciados por temperaturas extremas.

3. Funcionamiento seguro ya que ante la ausencia de cualquier medida de las mencionadas anteriormente, la centralita se desconectaría dejando el vehículo en el funcionamiento original.

4. Posibilidad de adaptación de los parámetros de corrección de la inyección en función de las características del vehículo y del tipo de conductor de la misma centralita reprogramándola "in situ".

5. Ausencia de elementos electromecánicos de ajuste con lo que se garantiza el funcionamiento repetitivo a lo largo de la vide del producto.

 

TR2 Rally Services, S.L.